Mi marido me apoya, supongo que después de la bebé he quedado flácida.
Tengo estrías en el vientre, las cuales trato con aceite de rosa mosqueta y mucha fé.
Tengo celulitis, necesito hacer ejercicio, pero aún no puedo, tuvieron que intervenir-me con cesárea .
Sólo me queda la dieta, la que empiezo tan religiosamente y a la hora de la cena me dan ganas de
mandarla al traste.
No se por donde empezar, me siento perdida.
No se donde está aquella que estaba a las 6:30 de la mañana en el gimnasio.
Ahora ya no puedo, esta mi marido, esta la niña, y vaya no soy mal agradecida, obviamente estoy feliz con ellos y le doy gracias a Dios por entregarme una nena tan hermosa y perfecta.
Pero... ¿y yo?
Necesito tiempo para mi.
Estoy tan incomoda dentro de este cuerpo.
¡Y es MI cuerpo!
Tengo tanto miedo de acabar como la típica ama de casa fodonga y descuidada.
No es justo.
Por eso da la depresión post parto, no sé si la tengo.
Necesito motivación y fuerza.
